prestación de servicios

En qué consiste el contrato por prestación de servicios

Actualmente la contratación por prestación de servicios se ha convertido en una de las principales maneras para contratar en el país. Esta figura define a quien labora por esta contratación en el Código Sustantivo del Trabajo como: “(…) las personas naturales o jurídicas que contraten la ejecución de una o varias obras o la prestación de servicios en beneficios de terceros, por un precio determinado, asumiendo todos los riesgos, para realizarlos con sus propios medios y con libertad y autonomía técnica y directiva.”

Contrato de prestación de servicios

Una vez comprendido quién accede a este tipo de contratación,  debemos saber en cuáles condiciones se puede acudir a ella. Primero, cuando se trate de obras contratadas a un precio determinado. Segundo, cuando el contratista asuma todos los riesgos de la ejecución de la labor; mientras a su vez, tiene la libertad de remover o contratar al personal que desea para el desarrollo del trabajo; por lo que ha de utilizar sus propias herramientas y medios de pago.

Si bien, este contrato brinda algunas libertades, no se considera como una modalidad de contratación, pues este vínculo se encuentra regulado por el artículo 1495 del Código Civil, lo que lo convierte en una relación de naturaleza civil que depende de lo estipulado por las partes en el contrato. Ello implica que no se encuentra regulado por las normas laborales sino por las civiles.

En consecuencia, es el contratista, usted, quien debe pagar como cotizante el Sistema General de la Seguridad Social en Salud y Pensiones. ¿Si no lo hace? Bueno, el contratante para contratarlo y en el desarrollo del trabajo, debe verificar su estado de afiliación a salud, pensiones y ARL (cuando el riesgo sea de grado I, II, III); estando seguro que en los dos primeros las cotizaciones se realicen sobre el 40% del valor mensualizado del contrato (no puede ser inferior a un SMLV ni superior a 25 SLMLV según el artículo 18 de la Ley 1122).  De no hacerlo, el contratante deberá pagar el valor equivalente a los aportes no cotizados o mal cotizados por el contratista. Si el contratista no cotiza, el contratante puede rehusarse a realizar el contrato o a detenerlo. Este tipo de contrato también exonera al contratante de pagos vacacionales, primas, incapacidades, y cualquier otro beneficio que sea pago de manera adicional al costo pactado entre las partes.

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